San Rigoberto de Reims, obispo. 4 de enero
San Rigoberto fue un destacado obispo de Reims en la Neustria (hoy Francia) del siglo VIII. Que a pesar de ser injustamente expulsado de su sede por Carlos Martel, en contra de lo dispuesto por los cánones, vivió una vida humilde y devota. Se celebra su festividad el 4 de enero, recordando su fe y dedicación a la Iglesia.
San Rigoberto es conocido por su liderazgo en la iglesia de Reims y por su capacidad de mantener la fe en tiempos difíciles. Su vida es un ejemplo de perseverancia y humildad.
Nació al final del siglo VII y sus padres se llamaban Constantino y Francine. Desde muy joven se dio a la disciplina y oración. Fue un gran amante de la castidad, que alcanzó con trabajos, oraciones, y la asidua meditación de la Palabra de Dios. Muy joven fue elegido abad del monasterio benedictino de San Pedro de Orbais. Por su humildad, sabiduría, justicia y prudencia fue elegido obispo de Reims en 690, sucediendo a su primo San Rieul (3 de septiembre). En sus sermones hablaba insistentemente de la importancia de la penitencia y las buenas obras.
Escribió varias obras por las que muchos se convirtieron y, alentados por sus ejemplos, se congregaban junto a él para alcanzar la santidad, como un maestro.
Lamentablemente fue expulsado de su sede por Carlos Martel, contra la legalidad de los cánones eclesiásticos, luego de treinta años de gobierno pastoral, por no querer apoyarle en sus peleas con Austrasia (además que Carlos quería para la sede episcopal a un sacerdote de su agrado). Luego de estas luchas, Rigoberto regresó del exilio en Gascuña y para evitar el escándalo entre los fieles, no intentó recuperar su obispado, y su sucesor, Milo de Tréveris, le encargó servir de acólito en la catedral, para humillarle, pero Rigoberto prefirió retirarse a la soledad y Milo le permitió vivir como un eremita en Gernicourt, cerca de Reims. Allí se dedicó a la oración y la penitencia, sin guardar rencor alguno a sus enemigos. Aunque Milo fue depuesto por San Bonifacio (5 de junio), Rigoberto no quiso regresar y la sede fue dada a San Abel (5 de agosto), a la par que se elevaba la diócesis a arquidiócesis.
San Rigoberto fue un monje benedictino, y más tarde abad del monasterio de San Pedro de Orbais. En el año 698 sucedió a san Rieul como obispo de Reims.
Los padres de san Rigoberto se llamaban Constantino y Francine. Desde muy joven se dio a la disciplina y oración. Fue un gran amante de la castidad, que alcanzó con trabajos, oraciones, y la asidua meditación de la Palabra de Dios. Muy joven fue elegido abad del monasterio benedictino de San Pedro de Orbais. Por su humildad, sabiduría, justicia y prudencia fue elegido arzobispo de Reims en el 698. En sus sermones hablaba insistentemente de la importancia de la penitencia y las buenas obras. Escribió varias obras por las que muchos se convirtieron y, alentados por sus ejemplos, se congregaban junto a él para alcanzar la santidad, como un maestro.
Durante su obispado, san Rigoberto facilitó los materiales para que se pudiera construir la catedral de Reims, una de las mejores de la época, muchas de cuyas piedras provenían de la muralla de la antigua ciudad. Asimismo restableció la vida canónica entre sus sacerdotes (antiguamente se llamaba canónico a la iglesia o la casa donde residían los canónigos reglares), facilitándoles viandas y acomodamiento, así como un fondo común para la diócesis.
San Rigoberto vivió los tiempos difíciles del paso de la dinastía merovingia a la carolingia, de Dagoberto II y Childerico III a Carlos Martel, el padre de Pipino el Breve, tiempo en el que San Rigoberto se enfoco en su labor espiritual, trabajando con su clero y su pueblo por la fidelidad al Evangelio y al Papa de Roma, el griego San Zacarías y sus predecesores. Bautizó al mayordomo de palacio del reino de Austrasia Carlos Martel, pero hacia 717, parece ser que San Rigoberto ofendió a Carlos Martel porque no se alió con él contra Raganfredo, mayordomo de Neustria. Debido a ello, Carlos Martel le desterró a Gascuña y entregó su arquidiócesis a su favorito, el sacerdote militar Milo de Tréveris, que disfrutaba ya de las rentas de la sede de Tréves.
Carlos Martel le rehabilitó más tarde, pero Rigoberto no quiso volver a su puesto para evitar el escándalo entre los fieles, por lo que Martel le regaló una residencia en Gernicourt (en la diócesis de Soissons, en el departamento de Aisne), donde Rigoberto se retiró y murió por causas naturales en 743 (o c. 750).
Su cuerpo se encuentra enterrado en la iglesia San Thierry (en Reims). En 864, el arzobispo Hincmar de Reims trasladó sus restos a la iglesia en donde actualmente se le venera. Su primera biografía ensalzando sus virtudes fue escrita en el año 890 por un canónigo de Reims.



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